sábado, 25 de abril de 2009

Thích Quảng Đức el monje martir


En junio de 1963, un vocero de los sacerdotes budistas vietnamitas, molestos por el maltrato y la discriminación religiosa anti budista del régimen de el presidente Ngô Đình Diệm, informó a los corresponsales estadounidenses ubicados en Vietnam que «algo importante…» ocurriría frente a la embajada de Camboya en Saigón. Sólo un pequeño número de corresponsales acudió al llamado, entre los cuales se encontraban David Halberstam del New York Times y Malcolm Browne, presidente de la agencia Associated Press en Saigón. El hecho consistió en una marcha de 350 monjes y religiosos budistas con pancartas en vietnamita e inglés, contra el gobierno de Diệm y sus políticas anti budistas y exigiendo la igualdad religiosa, durante la cual uno de los manifestantes planeaba inmolarse.


Foto: Malcolm Browne, Asociated Press, 1963


El hecho ocurrió en la intersección de las calles Phan Dinh Phung y Le Van Duyet. Thích Quảng Đức, uno de los lideres sacerdotes del movimiento budista theravada, bajó de un automóvil junto a otros dos monjes. Uno de ellos puso una almohada en la calle mientras el otro abría el maletero del automóvil y sacaba un bidón de gasolina. A medida que la multitud se reunía alrededor del lugar, Thích Quảng Đức se sentó en la almohada en posición de loto mientras vaciaron el contenido del bidón sobre su cabeza, Thích Quảng Đức recitó las palabras «Nam Mô A Di Đà Phật» («homenaje a Buda Amitābha»), prendiendo posteriormente un fósforo y arrojándoselo al cuerpo. El fuego consumió su ropa y carne, mientras el humo emanaba de su cuerpo en llamas. Las últimas palabras de Thích Quảng Đức quedaron registradas en una carta que escribió antes de suicidarse:

“Antes de cerrar los ojos y dirigirme hacia la figura de Buda, suplico respetuosamente al presidente
Ngô Đình Diệm que tenga compasión de los habitantes de la nación y que desarrolle una igualdad religiosa que mantenga la fuerza de la patria para siempre. Llamo a los venerables, reverendos, miembros de la sangha y predicadores budistas para que se organicen y hagan sacrificios con el objetivo de proteger el budismo.” Thích Quảng Đức, Saigón, 10 de junio de 1963.


Nota: En 1963 yo estaba llegando de Italaia de regreso a Venezuela, tenia 8 años. Aún recuerdo las imagenes en los periodicos...! Es una de las fotografías que marcaron mi imaginario visual.

Milarepa un santo poeta sociaslista del siglo X


"Yo soy el hombre llamado Milarepa, tengo como posesión el no-deseo. Como no lucho para hacer dinero: en primer lugar, no sufro por el trabajo de obtenerlo; luego, no sufro para guardarlo, y, finalmente, no sufro tratando de acumular mas. Mucho mejor y más felicidad trae no tener posesiones.

Sin apegos a parentela ni amistades, no busco afectos ni compañía. En primera, no sufro por apegos del corazón; luego, no sufro por ninguna querella; finalmente, no sufro a causa de la separación. Es mucho mejor no tener compañías afectivas.

Como carezco de orgullo y egoísmo, y no busco fama ni gloria; en primera, no su sufro tratando de alcanzarla; luego, no sufro tratando de conservarla; finalmente, no sufro por el temor de perderla. Es mucho mejor no tener fama ni gloria.

Como no siento deseos de algún lugar en especial, no anhelo estar aquí o allá. En primera, no me preocupo acerca de la protección de la casa; luego, no sufro de pasiones fervientes por ella; finalmente, no estoy ansioso por defenderla. Es mucho mejor no tener casa ni tierra."
Milarepa

BIOGRAFÍA:
Jetsun Milarepa (1052-1135)
Considerado uno de los más famosos
yogis y poetas del Tíbet, fue estudiante de Marpa Lotsawa, y es una de las grandes figuras de la escuela Kagyu del Budismo Tibetano. Los hechos de su vida son popularmente conocidos por su biografía en el Mi-la-rnam-thar de Gtsang-smyon he-ru-ka rus-pa'i-rgyan-can (1452-1507), aunque de validez histórica cuestinoable, los dados biográficos están basados en esta biografía. Nació en el valle de Kya, Ngatsa en Tibet de una próspera familia denominada Mila Thöpaga (Thos-pa-dga'). Cuando su padre murió sus tíos tomaron todas las riquezas de la familia. A petición de su madre dejó su hogar para estudiar Magia Negra y vengarse de todos aquellos que les causaron desgracia. Mas tarde, arrepentido por el daño causado, se entrega a la tutela del maestro Marpa, con el cual practica diligentemente por doce años hasta alcanzar el estado de Vajradhara (la completa iluminación). Se dice que fue el primero en alcanzar este estado en una sola vida. Milarepa, significa "Mila, el de ropa de algodón" (el sufijo "repa" es dado a muchos yogis tántricos ya que llevan trajes blancos) A la edad de 45 años, se retiro a practicar en la cueva de Drakar Taso (Roca Blanca del Diente de Caballo) y se convirtió en un maestro errante. Subsistió a base de hojas de ortiga, lo cual le dio a su piel una coloración verdosa con la cual es a menudo representado en las imágenes y esculturas. -Wikipedia

Anotaciones para un Manifiesto Ambientalista


" El vacío es la materia y el materia es el vacío"


Gauthama Budha, Sutra del Corazón




Vivimos como decían los poetas presocráticos en una explosión de materia. Nuestra existencia esta supeditada al balance e interrelación de los elementos, al mismo tiempo que depende de un hilo muy frágil, condicionado por el equilibrio cósmico. Todo ser es un elemento de simbiosis orgánica dependiente de la interrelación y la reciprocidad entre los organismos.

Si no elevamos nuestros niveles de conciencia hacia un pensamiento universal de harmonía y compasión hacia la naturaleza y hacia nosotros mismos, mas allá de los monopolios hegemónico de la globalización, estamos condenados a la autodestrucción no solo del genero humano sino de todo el sistema biológico del planeta.

El condicionamiento por parte de los aparatos de consumo institucionalizados expresos en la búsqueda tecnologías de la velocidad, no tiene otro fin que el de optimizar de la rentabilidad y la productividad, en pro del rendimiento económico de unos pocos sobre el resto. Todo esto bajo la aparente ilusión de acercarnos cada vez mas a un ideal de placer, basado en el confort y la abundancia, reservado absolutamente a aquellos que logren acceder al monopolio de los recursos y del poder económico.

Sin agua, aire, fuego y sin tierra, no podremos existir. Las materias elementales son el origen y fin de todo lo que existe. La destrucción de los recursos naturales NO RENOVABLES, la polución, el desgaste de la vegetación, el crecimiento indiscriminado de la población, la destrucción de la capa de ozono, la contaminación de los mares, lagos y ríos, las lluvias ácidas, la producción y consumo de materiales no reciclables, todos estas acciones, fenómenos y actitudes presuponen un futuro absolutamente comprometido para las ultimas generaciones de seres habitantes de este planeta.

Viva lo natural, lo biológico, lo organico, lo efímero, lo perisable y transitorio; vivan las ideas revolucionarias y los conceptos basados en el amor, la paz y la compasión hacia todos los seres sin discriminación, hombres, mujeres, animales, vegetales, minerales, materiales e inmateriales. Toda existencia esta condicionada por el sufrimiento y la transitoriedad. Es necesario retornar y rescatar nuestra naturaleza primordial. Viva el hombre “primitivo” la sociedades y valores tradicionales de “la tribu”, la sabiduría mágico religiosa e intuitiva de los chamanes, la visón del mundo de los poetas y de los artistas.

Sandro Oramas

De lo local a lo universal desde la fotografía

El tiempo detenido, fotografia de Thea Segall


Las culturas se definen, en muchos de sus aspectos, a partir de sus rasgos, características propias, sus lenguajes, sus tradiciones, hábitos y costumbres, dentro de un espacio territorial geográfico que le es propio, como también por una actitud mental y espiritual que trasciende las fronteras de lo local para hacerse universal.

La identificación con un país, con un espacio geopolítico o nación es fundamental en la consolidación de la noción de identidad y pertenencia. Lo afín, lo familiar, lo conocido, lo “propio” nos acerca y nos define. Queremos y amamos aquello con lo cual nos identificamos, mas allá de las diferencias que determinan nuestra diversidad, pues es el sentido de pertenencia y de propiedad colectiva de esos valores que sustentan la cultura de un país materializados aquí por el hecho fotográfico.

Las fotografías son como ventanas a través de las cuales podemos ver el mundo sobre el cual ha sido construida la casa. Proporcionan una mirada a algo, pero también funcionan como elementos de conexión entre nosotros y nuestras construcciones e imaginarios. Ellas muestran o sugieren aspectos de esa realidad, esa cotidianidad, esos espacios, esos rostros y esas actitudes que asumimos conciente o inconscientemente. Ellas, son reflejo, evidencia, o interrogación de lo que fuimos, lo que somos, y lo que seremos.
Sandro Oramas

Enrique Avril: Pictorialismo Social

Niños indígenas, Henrique Avril, ca. 1900


Esta aproximación temática a la obra del fotógrafo venezolano Enrique Avril, busca poner en evidencia un aspecto fundamental de su obra, hasta la fecha poco explorado, como lo es la carga pictórica de su tratamiento fotográfico de lo social. Enrique Avril ha sido catalogado como el “Pionero del fotoperiodismo” y del documentalismo fotográfico en el país. Las razones de esta categorización son evidentes a juzgar por la enorme presencia de su obra documental en El Cojo Ilustrado, entre 1892 y 1914, y que se extiende a través del territorio nacional con una gran vocación de pionerismo fotográfico, y una sensibilidad humanística y social que marcan una pauta fundamental en la historia de la fotografía nacional.

Su obra documental, no obstante el compromiso social que la caracteriza, se articula también dentro de unos códigos estéticos, muy a tono con las corrientes fotográficas Pictorialistas en boga en Europa y norte América, a través de los cuales el fotógrafo busca sublimar el hecho documental enfocándolo desde una perspectiva pictórica: valorando las calidades plásticas, no solo en el tratamiento de la luz, la composición bien equilibrada y la riqueza de la información documental, los temas del paisaje y el retrato de genero, sino en el tratamiento y cuidado de la copia fotográfica, en ocasiones inclusive iluminada al pincel, para agregarle el sentido pictórico que la elevan a la categoría de Arte. Una premisa que fue fundamental para los fotógrafos del club Daguerre, entre los cuales se contaban Avril y Lucca, contribuyentes locales en el debate universal por la reivindicación del estatus de la fotografía, a titulo propio, ante el mundo de las bellas artes de finales del siglo XIX y principios de siglo XX.
Sandro Oramas

Miguel Acosta Saignes. Hacia una fotografía de vocación socialista







“Cuando se habla de arte revolucionario, se piensa en dos tipos de fenómenos artísticos: obras cuyos temas reflejan la revolución y obras que sin estar vinculadas a la revolución por el tema, están profundamente imbuidas, coloreadas por la nueva conciencia que surge de la revolución.”

Leon Trotsky





Esta frase de Trotsky sobre el arte aparece en Literatura y Revolución de 1924 apropósito de una reflexión sobre la obra de Tolstoy y su relevancia en el contexto de la búsqueda de una estética literaria revolucionaria que se alejara de las viejas formulas, para abrir paso a la frescura y la vehemencia de “la nueva época”. Una “nueva época” que aun buscaba su propia definición en cuanto al rol que los artistas debían asumir y la estética que debía o no modelar el espíritu de su creación en el contexto de la Revolución Rusa, a la espera de formar una “nueva generación a su imagen”.




Si bien los tiempos han cambiado y los procesos políticos han evolucionado determinados por la historia reciente, el espíritu de las ideologías socialistas se mantiene fiel a los principios universales del humanismo y justicia social. Quizás en estos nuevos procesos mirar al pasado ya no implique “arrojar por la borda al viejo Tolstoy” como decía Trotsky, sino asumir, con nuevas y “viejas” herramientas de trabajo, las contradicciones propias de los procesos de cambio revolucionarios, para rescatar ideas, valores, textos e imágenes, que nos permitan, en estos momentos de reinvención ideológica, regenerar y re oxigenar, con mayor amplitud, el espíritu simbólico de un ideal político para el arte. Es el caso de aquellas “ obras que sin estar vinculadas a la revolución por el tema, están profundamente imbuidas, coloreadas por la nueva conciencia que surge de la revolución.” Y aquí me quiero referir a la obra Fotográfica de Miguel Acosta Saignes.



Una vocación política hecha imagen

Las fotografías de Miguel Acosta Saignes, bien que no fueron necesariamente hechas para estar “vinculadas”, como dice Trotsky, a la revolución, se convierten sin embargo, dentro de lo que conocemos en la historia de la fotografía venezolana, en una suerte de paréntesis o paradigma referencial de capital importancia y vigencia para la re construcción de una estética fotográfica nacional de la venezolanidad, en tiempos de revolución. Por otra parte, cabe señalar que su obra académica esta fundamentalmente constituida por aportes significativos a la investigación en los campos de la antropología, la sociología, el folklore, el periodismo, la historiografía, la geografía humana, el indigenismo, la arqueología, y especialmente como pionero de los estudios de la afro descendencia o “negritud” como la calificaba el mismo Acosta Saignes. Siempre desde una perspectiva política de izquierda y que han contribuido de manera esencial al conocimiento y compresión de los rasgos más auténticos de nuestra identidad cultural y visual.



Si bien Acosta Saignes utiliza la fotografía como instrumento de apoyo a sus investigaciones antropológicas, sin descuidar aspectos creativos y estéticos, su intención fotográfica, sustenta una visón comprometida con la exaltación de la cultura nacional y los valores fundamentales del pensamiento socialista ligado al estudio de la cultura como expresión de las fuerzas creadoras del pueblo. Vocación que durante toda su vida, caracterizo su espíritu de lucha política en pro de los derechos laborales y la justicia social, tal y como lo expresa en la ocasión de su discurso para el 57º aniversario de la Revolución de Octubre, donde manifiesta que: “Sólo el reconocimiento de los méritos de los trabajadores, el análisis de su papel creador, la compresión de la categoría histórica que es el pueblo, ha conducido a la creación de museos folklóricos, al estudio de los patrimonios culturales de los sectores económicos, y por consiguiente, socialmente débiles.”



Sus fotografías, orientadas a reivindicar un espacio visual y cultural para las clases “socialmente débiles”, como lo expresaba ya el mismo Acosta Saignes, nos permiten descubrir hoy, no solamente aspectos materiales auténticos y esenciales de nuestra cultura, sino la naturaleza intrínseca de esa identidad que se nos escapa. Y que, construida a partir de elementos simbólicos de lo “popular” y de lo vernáculo, manifiestos a través del hecho lo fotográfico, definen formal y espiritualmente aspectos que han pasado a formar parte de un imaginario visual y cultural que nos identifica como pueblo y como nación.



Sandro Oramas




[1] Reflexiones sobre el socialismo en el 57º aniversario de la revolución de octubre de 1917. Ediciones “SEMESTRE HISTÓRICO”. Coordinación de los Cursos de Postgrado de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela - Caracas, 1975

(Extracto de texto publicado en A plena voz. Revista Cultural de Venezuela, no. 47-48, Nov. 2008)





Características del estado de FLOW

  • Perdida del sentido de la conciencia.
  • Perdida de la noción del tiempo.
  • Sentido de autocontrol.
  • Concentración absoluta en lo que se esta haciendo.
  • Respuesta inmediata a lo que se esta haciendo.
  • Total armonía entre lo que se hace y la conciencia de lo que se esta haciendo.
  • La sensación de que lo que se hace produce de manera intrínseca una enorme satisfacción mas allá del “yo” conciente.

Resultados, según el grado de complejidad y/o habilidad para ejecutar una tarea en estado de flow, aplicados a la fotografía:

· Objetivo fácil+ habilidad insuficiente = resultado nulo.
· Objetivo complejo + habilidad insuficiente = resultado insuficiente.
· Objetivo fácil + habilidad alta = resultado mediocre.
· Objetivo complejo+habilidad alta = resultado optimo