domingo, 30 de marzo de 2014








Regreso al Colodión
Resurgencia de los procesos alternativos tradicionales 
en la fotografía contemporánea 

(Parte I)







El colodión húmedo es un proceso fotográfico tradicional inventado en el siglo XIX por Gustave Le Gray y Frederick Scott Archer en los años 1850 que revoluciono el curso de la historia de la fotografía. Hoy 150 años mas tarde, la hegemonía tecnológica impuesta por la fotografía digital ha motivado, en rechazo al exceso de mecanización virtual, un retorno progresivo a los procesos tradicionales y alternativos tales como el cianotipo, la platinotipia, el daguerrotipo, el ferrotipo y el colodión húmedo entre otros. Esto a la par de la creciente popularización de las cámaras pinnhole, toy cameras y la lomografía con cámaras de plástico, Holga y a la legendaria cámara Diana de los años 60 y 70, sin dejar de mencionar el retorno de la Polroid, de la cual hablaremos en un próximo post.  Esta tendencia retro en las practicas contemporáneas de la fotografía responde a la necesidad de los fotógrafos de obtener imágenes con calidades fotográficas clásicas, derivadas de las corrientes estéticas de la historia de la fotografía, así como a la necesidad de experimentar manualmente los procesos fotográficos tradicionales, mas allá de las posibilidades que, en esa materia, ofrecen los softwares para el tratamiento de imágenes como el Photo Shop y Lightroom, o sus equivalentes en el mundo de las aplicaciones apps para teléfonos inteligentes, Instagram, PicLab, Camera 360, Vintique, etc., etc., etc. A este propósito quiero presentar algunas imágenes experimentales, grupos de trabajo, talleres y enlaces de interés, dedicados a la experimentación y revival de las técnicas del colodión húmedo, la ambrotipia y la  ferrotipia con base de colodión que me parecen por demás interesantes, en particular los surfistas de Joni Sternbach, o los retratos de Quin Jacobson, Christopher Perez, Ken Merfeld, Jodi Ake, Michael Shindler, Robert Kenney, David Emitt Adams y el colectivo Misión Heliográfica de Atelier Retaguardia en Barcelona de España entre otros trabajos presentados en diversos blogs y sites de fotografía en la Web.


© Christopher Perez  s/f



© Ken Merfeld s/f























 © Ken Merfeld  s/f



© Michael Shindler s/f



© Ken Merfeld  s/f




 © Quin Jacobson s/f




© Jody Ake s/f





© Robert Kenney s/f




 © Colodión, Colectivo Misión Heliográfica, Atelier Retaguardia, 2011





© Ambrotipos de Rebeca Mutell, s/f






© David Emitt Adams, s/f




ENLACES Colodión, Ambrotipo y mas ...





























































































lunes, 1 de julio de 2013

Schopenhauer y la Fotografía






Schopenhauer es conocido por su visión pesimista del mundo, la carencia de valor de la vida, el papel de la Voluntad en el hombre; y consecuentemente es conocido también por las soluciones que sugiere que debemos aplicar en nuestra vida para evadirnos del dolor y el sufrimiento para así encaminarnos hacia la felicidad. La contemplación estética es una de las vías que ofrece el autor para tal fin. Schopenhauer no consideraba que el arte jugara un papel meramente ornamental en la vida y la mente de los humanos, no lo consideraba como un producto de lujo de las altas clases, sino que le atribuye un gran interés intelectual digno de un análisis filosófico.

La fotografía tal y como la conocemos hoy surgió en el siglo XX, aproximadamente cien años después de la muerte de Schopenhauer. No pudo por tanto considerarla de ninguna forma. Actualmente la fotografía incluye entre sus variantes la fotografía artística, y tiene un gran papel en el arte, más tras la aparición de la fotografía digital, que implicó que las cámaras fotográficas llegaran a las manos de todo tipo de gente.




“De todas las cosas creadas, (dice Schopenhauer) la más hermosa de todas es la luz: es el símbolo de todo lo bueno y de todo lo saludable. […] La ausencia de luz nos pone tristes, su retorno nos devuelve la alegría; los colores excitan en nosotros un vivo gozo, que alcanza su más alto grado cuando se hacen transparentes. Todo ello proviene de que la luz es un correlato y la condición del más perfecto conocimiento intuitivo, único que no afecta inmediatamente a la voluntad.”  A. SCHOPENHAUER, El mundo como voluntad y representación I. Losada, 2008. 

La fotografía se define como una manera de escribir con luz. La luz ocupa en la fotografía un papel base, ya que sin ella, no existe fotografía posible. Podríamos decir que la fotografía es la ciencia de la luz. Schopenhauer nos da una explicación sobre la luz, en que ésta es la más hermosa de las cosas creadas. Hermosura significa “Belleza de las cosas que pueden ser percibidas por el oído o por la vista” (RAE). Si hermosura implica belleza, y por tanto se considera la luz como algo bello, la fotografía al constar básicamente de luz, formará parte de las cosas más bellas.



“La luz es al conocimiento lo que el calor a la voluntad. Es el más preciado diamante de la corona de la belleza y ejerce un influjo decisivo en el conocimiento de todo lo bello.”




Gustave Le Gray, 1855

Se pueden encontrar puntos comunes entre la fotografía y las artes de la contemplación estética, sea la escultura, la arquitectura, la jardinería, la pintura, la música o la lírica. Pero para situarla en alguno de los grados correspondientes frente a la Voluntad, cabe ver cuales de estos puntos comunes son de mayor relevancia. Por ejemplo, la dureza y solidez de la arquitectura no son propias del mismo soporte de la fotografía, aunque sí pueden ser características de aquello que se ha fotografiado (un edificio mismo). La relación que tiene la arquitectura con la luz queda bien reflejada en una fotografía, sea la luz diurna o nocturna. Así mismo, el arte de la jardinería puede verse reflejado en una fotografía, ya que ésta puede captar la naturaleza en un estado muy próximo a la realidad.



Alexander Rodchenko, ca. 1928


Así como existen diversos tipos de pintura, también existen diversos tipos de fotografía. Eso implicaría que hay campos de la fotografía más valiosos que otros para la contemplación estética. Un claro ejemplo de ello sería la fotografía de desnudo: cuando una obra despierta en nosotros ideas lascivias, despertando el apetito, el vicio hacia lo carnal, anula por completo la contemplación estética y se desvirtúa el fin artístico. En la pintura y la escultura antiguas este efecto no se produce ya que la completa desnudez de sus figuras fue concebida por el artista de manera objetiva, relevando la belleza sin espíritu subjetivo. Es por ello que, según Schopenhauer, se debe evitar en el arte todo aquello que sea seductor, descartando la posibilidad de que la fotografía de desnudos se considere artística (a no ser que sea puramente objetiva como en los antiguos). Otro género descartable es todo aquel que tenga relación con lo repugnante, que así como con la seducción, perturba la contemplación estética. No por ello lo feo (siempre y cuando no repugne) debe descartarse del arte


Fragmentos de textos tomados de:  Arthur Schopenhauer y la fotografía como parte de la contemplación estética  por Solveig Möller GandolFilosofía News 

martes, 13 de noviembre de 2012

Los fantasmas fotográficos de Jo Hedwig Teeuwisse: El pasado que regresa al presente.



Jo Hedwig Teeuwisse una documentalista de cine y televisión holandesa que vive como una mujer de los años 30, encontró en 2007 en un mercado de las pulgas en Ámsterdam un paquete de negativos de la Segunda Guerra Mundial, tomadas por un soldado anónimo, en las que se apreciaban diversos aspectos y sucesos acaecidos durante la Liberación y la entrada de los aliados en Francia y Holanda.


Teeuwisse comenzó a identificar los lugares reconocibles en las fotografías y a ubicar los mismos puntos de vista de las imágenes, algunas de ellas de impactante crudeza, logrando captar los lugares exactos donde, mas de 70 años antes se habían desarrollado momentos dramáticos de la Segunda Guerra Mundial. Según ella, el proceso fue sencillo: se trataba de superponer las imágenes encontradas sobre las tomas contemporáneas a través de técnicas de retoque en Photoshop, eliminando y  seleccionando área específicas de las imágenes antiguas, y dejando aparecer los espacios y detalles superpuestos de las imágenes originales y su referentes actuales. Recurriendo en algunos casos a sitios como Battle Detective y Photos Normandie, o a encuestas por Internet, Factbook, etc., para ubicar lugares y solicitar a otras personas realizar las tomas en las mismas locaciones correspondientes a las fotografías antiguas.



Este trabajo de cinco años, titulado “Ghosts of History” (Fantasmas de la Historia), posee un valor que va mas allá de la astucia técnica mas bien en algunos casos imperfecta, pero que logra a la final logra una superposición magistral entre el pasado y el presente fotográfico de lugares donde la cotidianidad pareciera haber borrado los hechos que allí acontecieron. Las calles por las que desfilaron pelotones de solados derrotados y victoriosos, o donde algunos encontraron la muerte y otros la libertad. En estas imágenes el pasado nefasto de la guerra regresa con sus fantasmas sobre un presente fotográfico hecho realidad, gracias a, como dijo Barthes, “la magia de la fotografía” en manos de Jo Hedwig Teeuwisse.




Para ver mas visita la pagina de Jo Hedwig Teeuwisse en Flickr: http://www.flickr.com/photos/hab3045/sets/72157629743320219/

domingo, 26 de febrero de 2012

Miroslav Tichý, un genio de la fotografía marginal. Entre voyeurismo sensual y poética de la miseria.





Miroslav Tichý (1926-2011) nació en Nětčice, República Checa, hijo único de un sastre, Antonin Tichý,  Pasó su infancia en Kyjov hasta el final de la Segunda Guerra Mundial cuando ingreso a la Escuela de Bellas Artes de Praga. En 1948, inconforme con las políticas impuestas al sistema educativo de la escuela de artes por parte del gobierno, abandonó sus estudios. Se convirtió en un indigente considerado como un enfermo mental por la policía Checa, lo cual le costo el tener que pasar por centros de tratamiento psiquiátrico y encarcelamientos frecuentes debido a su comportamiento considerado anormal. Tras haber sido desalojado de su casa y haber perdido su obra pictórica, Tichý decidió optar por la fotografía.




Su escasez de recursos, mas no de inventiva y acucioso sentido de la ingeniería casera, comenzó a construirse el mismo su propias cámaras fotográficas valiéndose de distintos tipos de materiales de deshecho. También coleccionaba  cámaras encontradas en la basura, con las cuales se dedico a  tomar fotografías cándidas de mujeres jóvenes y de todo tipo, por lo general en espacios públicos, parques, playas, etc., que luego revelaba de manera rudimentaria en su propio laboratorio.



Las cualidades rudimentarias casi primitivas de sus fotografías sin embargo poseían un carga de erotismo y sensualidad propia de una estética propia, acorde son sus obsesiones y tendencia voyeurista. En el 2000, su trabajo fue descubierto por el renombrado crítico de arte Harald Szeeman  quien le organizó en 2004  una exposición en la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla. 





En 1999, Tichý había sido objeto de otra exposición en la Die Blaue Kunsthalle DuMont de Colonia, Alemania. Momento a partir del cual comenzó a ganar notoriedad por el carácter no convencional y curioso de sus fotografías, llegando a ser exhibido en el 2009 en el centro Geoge Pompidou, en Paris y el International centre of Photography en Nueva York, entre otras.  Miroslav Tichý murió en abril de 20011, a los 84 años, luego de haber alcanzado, aunque tarde en su vida, gracias a lo atractivo y curioso de su trabajo, una notoriedad de carácter internacional que nunca buscó, en un momento en el que la tecnología de la imágen digital se impone sobre las tradiciones de la fotografía anlógica. Una vez mas, como es típico en estos casos, las fotografías de este "marginal" de la fotografía se cotizan ahora en el mercado del arte en precios absolutamente inimaginables.









sábado, 25 de febrero de 2012

La increíble historia de la misteriosa Vivian Meier. Maestra desconocida de la “Street Photography”




En 2007,  John Moloof, un joven agente inmobiliario compro un archivo fotográfico  puesto en venta en una subasta publica por 400$.  El revisar cuidadosamente el archivo y documentarse sobre la historia, el mundo y el mercado de la fotografía Moloof descubrió que había adquirido un verdadero tesoro olvidado. En una de las cajas de negativos encontró el nombre del misterioso fotógrafo, 'Vivian Meier'. Buscando a través de Google encontró a una persona que había comprado en el mismo anticuario que él una caja más llena de negativos, y que estaba en venta. Llamó a la tienda y le dijeron la misteriosa fotógrafa estaba viva pero demasiado enferma para recibir visitas.  Moloof creó un blog para compartir las fotos  y una vez mas, a través de Google, encontró una fatídica entrada del buscador  que lo llevó a los obituarios del Chicago Tribune donde decía: "Vivian Maier, orgullosa nativa de Francia y residente en Chicago durante los últimos 50 años murió pacíficamente el lunes. Segunda madre de John, Lane y Matthew. Un alma libre y gemela que tocó mágicamente las vidas de todos aquellos que la conocieron... Crítica de cine y fotógrafa extraordinaria ".

Al parecer Vivian Maier, quien llevo una vida absolutamente convencional, había nacido en Nueva York en 1926.  Vivió entre la Francia natal de su madre y los Estados Unidos durante toda su infancia. Alrededor de 1930 su padre, de origen austríaco abandonó a su madre. En 1951 Vivian Meir se estableció definitivamente en Nueva York entre 1951 y 1956, donde desempeño diversos trabajos para subsistir, trabajó como obrera en una fábrica y como niñera en la ciudad de Chicago, mientras practicaba su oficio de fotógrafa aficionada al que dedicaría de manera privada 40 años de su vida. Entre 1959 y 1960 viajó alrededor del mundo con el dinero que obtuvo de la venta de una granja familiar, acompañada de su cámara Rolleyflex.

Por documentos y testimonios se sabe que Vivian Meier era socialista, feminista y franca en sus ideales. En sus ratos libres tomaba fotografías de todo tipo, siempre en la calle, las cuales nunca mostró a nadie debido a su naturaleza tímida y reservada. Aspecto que caracteriza su obsesión por el autorretrato, de los cuales produce extraordinarios ejemplos. Coleccionaba recortes de periódicos, tomaba películas amateur  y realizaba grabaciones de conversaciones con sus "modelos".  A mediados de los años 90, su vastísimo archivo de negativos fue incautado por un tribunal inmobiliario al no tener dinero para pagar el almacén donde guardaba parte de sus pertenecías y entre las cuales se encontraba su archivo. Al final de sus días se vio obligada a vivir en la calle, teniendo como único sustento una pobre asignación de la seguridad social.  Afortunadamente, algunos de los niños que cuidó en su juventud, apiadados por la suerte de su vieja nana, se hicieron cargo de ella pagando sus facturas y alquilándole un pequeño apartamento en Chicago donde paso el resto de sus días.  En el invierno de 2007 sufrió una caída al resbalar sobre el hielo, de la que no se recuperó, muriendo dos años después, a los 83 años de edad.



Investigando en el archivo de Vivian, Moloof encontró los nombres completos de John, Lane y Matthew, los niños que  Vivian había cuidado entre 1950 y 1960, y que ahora tenían 50 años. Pudo contactarlos y recopilar la información que ahora se tiene sobre la misteriosa fotógrafa, cerrándose así un inmenso círculo que Vivian Meier nunca hubiese podido intuir. Hoy en día su extraordinaria obra goza del reconocimiento que nunca tubo.  John Moloof  a continuado subiendo fotos al blog y en Flickr, para dar a conocer su obra. Se creó una pagina Web y se están catalogando y escaneando los más de 100.00 negativos de los cuales 20.000 nunca habían sido aun revelados por la misma Vivian. Su legado fotográfico y la calidad estética de su obra "amateur", es comparable a la de las más grandes figuras femeninas de la fotografía estadounidense como Lisette Model, Diane Arbus, y Hellen Levit, maestras del genero de la "Street photography".




Vale la pena resaltar de esta historia que las peculiares circunstancias en que se pudo salvar su obra, sirven de inspiración para aquellos que con sensibilidad y visión pudiesen también, en cualquier parte del mundo, encontrarse también con un hallazgo de tal valor para la Historia de la Fotografía.

http://www.vivianmaier.com/